Energía Oscura: El lado oscuro del universo.
Durante milenios el ser humano ha levantado la mirada
hacia el firmamento para buscar darle un sentido a su existencia y respuesta a
las miles de interrogantes que a través de los siglos se ha planteado. Dioses viviendo en las estrellas, seres de
otros mundos, fueron las primeras conjeturas que los humanos injerimos era lo
que ocurría allá arriba.
Con los avances de las ciencias como la física, la
astronomía, la óptica, las matemáticas, entre muchas otras, ha sido posible
conocer que es lo que compone aquello que llamamos espacio exterior. También
observamos y sabemos de estrellas, planetas y otros objetos que están a miles
de millones de años luz. Además la ciencia
nos ha permitido descifrar lo que sucedió hasta centésimas de segundo después
del nacimiento de nuestro universo y lo
que el futuro le depara.
Sin embargo, y para sorpresa de casi todos los
estudiosos del tema, hace pocos años se descubrió que es lo que no podemos ver
lo que quizás juegue el papel más crucial en el funcionamiento y final de
nuestro universo: La energía oscura.
¿Qué es la energía
oscura?
Es una forma de energía que esta presente en el
espacio y tiende a ejercer una presión, a diferencia de la fuerza
gravitacional, de carácter repulsivo y que lleva a la expansión acelerada del
Universo conocido.
¿Como sabemos de
la Energía Oscura?
La teoría mayormente aceptada por la comunidad
científica acerca de cómo se creó el Universo es la teoría del Gran Estallido o
Big Bang.
A principios del siglo XX, a través de mediciones científicas,
se descubrió que las galaxias se estaban separando unas de otras siguiendo el
modelo de una explosión en la que la materia comienza alejándose rápidamente
una de otra de la misma manera en que al inflar un globo este va ocupando más
espacio expandiendo su superficie. Por
ende los científicos llegaron a la conclusión de que si la materia estaba
alejándose, en algún momento debió estar toda junta en un punto infinitesimal y
de gran densidad que por alguna razón exploto creando nuestro Universo.
Los físicos teóricos han logrado reconstruir estos
hechos hasta centésimas de segundos antes del Big Bang. Lo que paso en el momento exacto de la
explosión e incluso antes, es todavía un misterio.
De acuerdo a la Ley de la Gravedad de Newton: La
gravitación es la fuerza de atracción mutua que experimentan los cuerpos por el
hecho de tener una masa determinada. Derivado
de esta Ley Gravitacional (Sir Isaac Newton descubrió la gravedad y estableció
la existencia de dicha fuerza en el siglo XVII) y relacionándola con la Segunda
Ley de Newton que es la Ley de la aceleración de un cuerpo (F= m . a), por años
los científicos dedujeron que el Universo terminaría con el Gran Apretujón o Big Crunch debido a que en determinado
momento, la fuerza gravitacional de toda la materia existente en el Universo
seria mayor a la aceleración provocada por el Big Bang causando
irremediablemente que toda la materia existente volviera al punto infinitesimal
del cual partió.
A finales del Siglo XX y con la ayuda de super
telescopios, la luminosidad constante con la que las Supernovas tipo LA
brillan, la teoría de la relatividad, los científicos fueron capaces de, por
primera vez, medir la velocidad con la que se estaban alejando las galaxias
unas de otras. Para sorpresa de todos,
se descubrió que, lejos de estarse disminuyendo esta aumentando rápidamente.
Esta aceleración no tenía ningún sentido. Sin embargo, al hacer cálculos, los físicos teóricos
constataron que toda la materia visible (estrellas, planetas, lunas, cometas,
asteroides, luz, polvo estelar, etc.) solo constituye un 5 % del total del
Universo.
Faltaba el 95% para satisfacer las ecuaciones del
conjunto del Universo. De ese 95 %
restante, 68% fue atribuido a la Energía Oscura y 27% a una nueva forma de
materia llamada Materia Oscura, pero ese es tema de estudio para otra ocasión.
La materia y la energía oscura recibieron ese adjetivo
no porque sean malas sino porque no se pueden ver.
¿Cómo se sabe que
existe la Energía Oscura?
A pesar de que no es posible verla, los científicos
saben de la existencia de la energía oscura debido al efecto que causa. Esto es, un efecto contrario a la fuerza de
gravedad que esta causando que las galaxias se estén alejando cada vez con más
rapidez de lo que fuera posible si la gravedad estuviera deteniendo la
expansión del Universo.
CONCLUSION
A pesar de que la Energía Oscura es todavía uno de los
mayores misterios de la ciencia, sus efectos son ciertos. En unos miles millones de años, si volteáramos
al firmamento para buscar respuestas como lo hicieron nuestros
antepasados, nos encontraríamos con un
firmamento mas vacio y más oscuro del que ahora vemos por las noches. Al final de su vida, el Universo se volverá
un lugar frio y desolado.
Nuestra galaxia, la Vía Láctea, estará muy lejos de
cualquiera otra galaxia. Las estrellas
en nuestra galaxia seguirán juntas debido a que por su cercanía, la fuerza de
gravedad aun podrá mantenerla junta por muchísimo tiempo.
No tenemos que preocuparnos por ese problema aun. Tenemos otro Apocalipsis aun mas cercano: A
nuestro Sol, solo le quedan unos 5,000 millones de años de vida.
No olvidemos que aun quedan muchísimas cosas por
saber. Quizás nuestro universo no tenga
que terminar de ese modo.
Por lo pronto, no cabe duda que nuestro futuro esta en
las estrellas. De nuestra capacidad de
realizar viajes interestelares dependerá la supervivencia de la raza
humana. Nuestro destino esta en manos de
la ciencia.
REFLEXION
¿Por qué elegí este tema?
El Universo es
un tema que me ha llamado mucho la atención desde pequeño. Cada que puedo veo documentales y leo sobre
el Universo, las estrellas, los planetas, física, química y todo lo que tenga
que ver de uno u otro modo con el Cosmos.
Por ende, no soy ajeno a mucha de la información que
se expuso en la lectura. Y considere que no me sería tan difícil elaborar un
texto.
Ya que esta era una actividad de práctica y no
ponderable, no quise elaborar demasiado el texto. Partí de la idea de hacer fácil de explicar
lo que es la energía oscura a un niño de 10 años.
